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¡ESTIMADOS PADRES E INTERESADOS! |



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Los niños y jóvenes de habla alemán que viven en la Costa Blanca están sometidos a una fuerte presión lingüística: En la escuela, y a veces también en su tiempo libre, hablan español y valenciano, aprenden un idioma extranjero, normalmente inglés, y en casa además, hablan alemán. |
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Dominar varios idiomas es una facultad muy importante en una Europa unida. A veces sin embargo, se teme que hablar varios idiomas los estresen y no lleguen a aprender ninguno bien. Estudios recientes contradicen esta creencia. Es cierto que los hijos de los inmigrantes deben aprender rápido español para poder integrarse en la escuela. Sin embargo, este objetivo básico se consigue mejor si se tiene en cuenta el desarrollo multilingual del joven y en ello interviene también el dominio lingüístico de su lengua materna. Por otra parte, crecer con varios idiomas debería de considerarse como una oportunidad en el desarrollo y no como un riesgo para la carrera escolar ya que cada niño tiene capacidad suficiente para aprender más de una lengua. Cuando un niño crece con varias lenguas es más flexible desde el punto de vista intelectual y tiene mayor capacidad de rendimiento.
Ahora bien, para un desarrollo óptimo desde el punto de vista lingüístico, los niños necesitan reglas fijas. La coexistencia de la lengua familiar y las lenguas del entorno facilitan el multilingüismo. En casa se cuida la lengua materna (primera lengua), en la escuela aprenden y hablan los niños español o valenciano. La utilización de la primera lengua se reduce por ello al aspecto emocional por medio de la cual se establece un vínculo positivo con el idioma de los padres lo que facilita el aprendizaje de la lengua. Desgraciadamente, esto conlleva casi siempre el descuido de la lengua escrita. Estudios recientes demuestran que la segunda lengua se aprende mejor cuanto mejor se domina la lengua materna.
Para que el multilingüismo sea verdaderamente efectivo no hay que descuidar la lengua escrita. En esto juega un papel muy importante la creatividad. Junto a la clásica clase en lengua materna hay que ofrecer opciones de aprendizaje que conecten más directamente con los intereses de los niños y los jóvenes sean, por lo tanto, más motivadores. A través de canciones, juegos y manualidades se aprende el idioma de forma más sencilla y mejor.
Como germanista y periodista me dedico de forma intensa al idioma alemán desde hace unos 20 años. Desde 2003 doy clases privadas con gran entusiasmo en el norte de la Costa Blanca. De forma especial ayudo a los adolescentes en su lucha con el idioma alemán. Quien conozca algo este idioma, sabe muy bien la cantidad de trampas que acechan. Con destreza didáctica, tacto y gran motivación en mi trabajo, acompaño a los niños y a los jóvenes a través de la “aventura del alemán” en donde hay tanto por descubrir. Los alumnos tienen que aprender la lengua escrita de sus padres de una forma divertida, por ello, mis clases están organizadas de una forma alegre, lúdica y colorida, además de enriquecerse con muchos aspectos socioculturales. De esta forma, aprenden, no solo a conocer mejor la lengua de sus padres, sino también su país de origen
Un Saludo |